Remote Viewers

paranoias en general

Cuentos para no dormir (V)

Televisión ancestral

Dejo la maleta sobre la cama y ésta se separa cansada, como el cadáver de un cerdo abierto en canal. De su vientre, como entrañas rojizas, salpican en todas direcciones los papeles del divorcio. Dejo mi cuerpo sobre el colchón, compañero ahora del animal descuartizado que sigue vomitando trastos en todas direcciones, como tu boca vomitaba insultos aquella noche… El cuarto está a oscuras, sólo un leve destello entre las cortinas marrones, que cierran los ojos a esa habitación de hotel que hoy me acoge. Hace frío, un frío terrible… pero en mi interior, en mi cerebro… pues sudo por cada maldito poro de mi piel y la mugrienta habitación arde a 35 grados. He visto una televisión, roja, con una antena rota y torcida al fondo de la sala… “Como la que teníamos en casa de pequeños”, pienso. Y no pienso más porque me duele la cabeza. Me acerco a la tele, tropezando con todos los muebles que hay en esa maldita sala. Le doy al botón varias veces. No funciona. ¡Maldito trasto! ¡Jodida mierda! Me cago en todo, en tu puta madre, en ti, en la custodia de los niños… y me sigo cagando antes de darme cuenta que la amapola con antena está desconectada. Dejo las llaves del coche. Cojo el enchufe. Ya está. Estrujo de nuevo al botón para observar como una figura oscura brilla en blanco y negro. El trasto no funciona nada bien, se ven rallas, y la mitad del aparato está completamente oscura… pero la figura sigue, moviéndose, como sombra china, rodeado de gris y de una metálica canción. Fijo los ojos, y veo…

El NODO… hacía tanto que no lo veía… me acerco de nuevo, cambio de canal… nada, otra vez… nada… sólo el NODO… me voy a acostar en la cama. Pero no hay cama, ni maleta, ni reloj, ni llaves… Y paseo desorientado por la habitación que huele ahora a humo, a humedad, sin tropezar. Y finalmente corro las cortinas… no hace falta, no hay cortinas… tampoco pared. Y las bombas caen fuera.

Escrito 22/08/2008. Jordi Andreu Corbatón

Anuncis

Setembre 20, 2008 Posted by | Cuentos para no dormir | | Deixa un comentari

Cuentos para no dormir (IV)

Golpes

Siento tu cuerpo cansado sobre el colchón vacío y sucio. Siento tus manos, tu respirar difícil e indeciso. La noche cubre el mundo con su manto de hollín y sólo el silencio dirige el mundo. Me muevo, levemente, aún dormida, para encontrarme con tus ojos cerrados. Vuelves a respirar, exhalando aire con un chillido estridente que me eriza el vello como una ventisca en un anochecer lejano. Siento tus manos otra vez, paseando bajo las sábanas, y entonces…

Entonces ese sonido, el susurro de palabras desconocidas en tus labios, esos que tanto quiero… susurras en una lengua extraña, plagada de fonemas sordos y en mi mente, como si fuera un cartel luminoso de esos que anuncian cualquier cosa, se enciende una frase. Sólo pienso, no sé porqué, pero pienso que es la lengua de los muertos. Tus ojos se abren, piedras duras y negras, resbaladizos agujeros de la inconsciencia. Y entonces…

Entonces se encienden en la noche, son brasas errantes de un incendio perdido, guardianes celosos de los espasmos descontrolados que te poseen como si fueras un pajarillo en manos de un niño sádico. Tirito. No tengo frío, no… Tu cuerpo flota a dos centímetros de mí cubierto como un cadáver y dos golpes en la puerta. El silencio, la nada, la ciudad. Los golpes se repiten, una luz cegadora rodea el marco de la puerta, y entonces…

door.jpg

 

Escrito 3/11/2007. Jordi Andreu Corbaton

Novembre 22, 2007 Posted by | Cuentos para no dormir | Deixa un comentari

Cuentos para no dormir (III)

Llamada a media noche

Cogió el teléfono con un movimiento brusco tirando por el suelo el aparato, los libros y toda la basura que yacía en la mesita. Estaba dormido, con las sabanas marcadas aún en la tez blanca e impoluta de su rostro, pero sostenía con una fuerza sobrehumana el altavoz, mirando de vez en cuando como la serpiente de cable se enrollaba una y otra vez en su mano. El susurro se repitió en la otra parte del mundo, le llegó como un gemido cansado y olvidado. Respiro profundamente, el corazón le latía descontrolado, lanzando bocanadas de aire al infinito, y el gemido volvió. Ahora ya era una voz, una voz gastada y débil, pero una voz… familiar. Caminó dos pasos atravesando la vorágine de trastos que reposaba en el suelo igual que cuerpos magullados de una guerra sin sentido, hasta la mesa del comedor. Allí seguían las flores, los recuerdos del funeral, las velas consumidas bajo la mirada cansada de la luna llena, y las fotos de Laura que había roto la noche anterior porqué no podía mirarlas.

-¿Hola? –dijo de nuevo, con una angustia que le crecía en el alma. Laura estaba al teléfono.

tef.jpg

Escrito el 20/10/2007. Jordi Andreu Corbaton

 

 

Novembre 3, 2007 Posted by | Cuentos para no dormir | Deixa un comentari

Cuentos para no dormir (II)

Mensaje cifrado

Jenifer lo miró a los ojos, esos ojos azules como el cielo. Sentía sus manos en los hombros, el contacto de esa piel que se entrelazaba con la suya en un manto de sollozos y caricias. Y por un momento se sintió viva. El latido de su corazón la volvía loca, y sólo oía el repicar angelical de la sangre en las sienes, en los muslos, mientras la conquistaba un calor creciente. Notó los dedos huesudos de Cristian sobre su espalda, y se perdió en las ventanas azules de su alma. No cambió nada, y a la vez, todo. Sus ojos ya no eran azules, sino oscuros, pozos profundos que la llevaban a la nada. Cristian, un muñeco de cera con una grotesca mueca en la boca, le cogía fuerte, dominando un cuerpo, carcasa tosca de un diablo errante. De él nació una voz grave y cortada, como la de un locutor de radio perdido detrás de mucho ruido y estática. No entendió que decía, nadie lo entiende nunca… pero ese era el menor de sus problemas.

nt.jpg

 

Escrito el 29/09/2007. Jordi Andreu Corbaton

Setembre 29, 2007 Posted by | Cuentos para no dormir | Deixa un comentari

Cuentos para no dormir

Comenzamos hoy un nuevo apartado titulado Cuentos para no dormir.

En él podréis encontrar cuentos cortísimos que iré escribiendo cuando tenga tiempo. Las historias seran inéditas, así que espero que sean de vuestro agrado y que si alguna editorial está interesada me lo comunique :-p . Estos mismos cuentos estarán también disponibles en el blog de Serret Llibres

Después de todo

 

Mientras se colocaba un manojo de cartones encima de la barriga escuálida vió como en la distancia quemaba el rascacielos de Banco Rio Corp. Encendido como una antorcha olímpica destacaba en el cielo, faro en la lejanía de una ciudad oscura. Las sirenas estridentes lloraban en la noche y latía el corazón de una ciudad dolida y maltratada por el fuego. Se acurrucó un poco, hacía frío, y volvió a mover los cartones. No estaba del todo cómodo, pero no importaba. Sus compañeros de trabajo saltaban desde las ventanas de la torre, presos del pánico y la desesperación, y él dormía, envuelto en trapos y basura. Después de todo, el destino había sido benevolente con él y bendijo aquel día en que su vida se había ido al carajo. Cerró los párpados pesados como losas mientras una sonrisa se le paseaba por la cara y oyó un leve murmullo de ropaje. Se quedó quieto un segundo y abrió los ojos. En frente, escondida por las tinieblas de la noche, se intuía una sombra, una figura vestida con túnica y capucha. Una afilada hoja, como si de un destello de estrella se tratara, mostraba su brillante semblante en el negro atardecer, semblante metálico y afilado. Después de todo el destino no había olvidado sus maldades…

Escrito el 20/09/2007. JORDI ANDREU CORBATON

Setembre 25, 2007 Posted by | Cuentos para no dormir | Deixa un comentari

   

%d bloggers like this: